{"version":"1.0","provider_name":"Parroquia Matriz de San Agust\u00edn","provider_url":"https:\/\/parroquiasanagustin.org","author_name":"admin","author_url":"https:\/\/parroquiasanagustin.org\/index.php\/author\/admin\/","title":"V Jornada Mundial de los pobres - Parroquia Matriz de San Agust\u00edn","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"dNFBW0KZed\"><a href=\"https:\/\/parroquiasanagustin.org\/index.php\/2021\/11\/03\/v-jornada-mundial-de-los-pobres\/\">V Jornada Mundial de los pobres<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/parroquiasanagustin.org\/index.php\/2021\/11\/03\/v-jornada-mundial-de-los-pobres\/embed\/#?secret=dNFBW0KZed\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abV Jornada Mundial de los pobres\u00bb \u2014 Parroquia Matriz de San Agust\u00edn\" data-secret=\"dNFBW0KZed\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/parroquiasanagustin.org\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/parroquiasanagustin.org\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/bollino-giornata-poveri-ES.jpg","thumbnail_width":580,"thumbnail_height":200,"description":"Mensaje del Papa Francisco para esta Jornada \u00abA los pobres los tienen siempre con ustedes\u00bb&nbsp;(Mc 14,7) 1. \u00abA los pobres los tienen siempre con ustedes\u00bb (Mc&nbsp;14,7). Jes\u00fas pronunci\u00f3 estas palabras en el contexto de una comida en Betania, en casa de un tal Sim\u00f3n, llamado \u201cel leproso\u201d, unos d\u00edas antes de la Pascua. Seg\u00fan narra el evangelista, una mujer entr\u00f3 con un frasco de alabastro lleno de un perfume muy valioso y lo derram\u00f3 sobre la cabeza de Jes\u00fas. Ese gesto suscit\u00f3 gran asombro y dio lugar a dos interpretaciones diversas. La primera fue la indignaci\u00f3n de algunos de los presentes, entre ellos los disc\u00edpulos que, considerando el valor del perfume \u2014unos 300 denarios, equivalentes al salario anual de un obrero\u2014 pensaron que habr\u00eda sido mejor venderlo y dar lo recaudado a los pobres. Seg\u00fan el Evangelio de Juan, fue Judas quien se hizo int\u00e9rprete de esta opini\u00f3n: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para darlos a los pobres?\u00bb. Y el evangelista se\u00f1ala: \u00abEsto no lo dijo porque le importaran los pobres, sino porque era ladr\u00f3n y, como ten\u00eda la bolsa del dinero en com\u00fan, robaba de lo que echaban en ella\u00bb (12,5-6). No es casualidad que esta dura cr\u00edtica salga de la boca del traidor, es la prueba de que quienes no reconocen a los pobres traicionan la ense\u00f1anza de Jes\u00fas y no pueden ser sus disc\u00edpulos. A este respecto, recordamos las contundentes palabras de Or\u00edgenes: \u00abJudas parec\u00eda preocuparse por los pobres [&#8230;]. Si ahora todav\u00eda hay alguien que tiene la bolsa de la Iglesia y habla a favor de los pobres como Judas, pero luego toma lo que ponen dentro, entonces, que tenga su parte junto a Judas\u00bb (Comentario al Evangelio de Mateo,&nbsp;XI, 9). La segunda interpretaci\u00f3n la dio el propio Jes\u00fas y permite captar el sentido profundo del gesto realizado por la mujer. \u00c9l dijo: \u00ab\u00a1D\u00e9jenla! \u00bfPor qu\u00e9 la molestan? Ha hecho una obra buena conmigo\u00bb (Mc&nbsp;14,6). Jes\u00fas sab\u00eda que su muerte estaba cercana y vio en ese gesto la anticipaci\u00f3n de la unci\u00f3n de su cuerpo sin vida antes de ser depuesto en el sepulcro. Esta visi\u00f3n va m\u00e1s all\u00e1 de cualquier expectativa de los comensales. Jes\u00fas les recuerda que el primer pobre es \u00c9l, el m\u00e1s pobre entre los pobres, porque los representa a todos. Y es tambi\u00e9n en nombre de los pobres, de las personas solas, marginadas y discriminadas, que el Hijo de Dios acept\u00f3 el gesto de aquella mujer. Ella, con su sensibilidad femenina, demostr\u00f3 ser la \u00fanica que comprendi\u00f3 el estado de \u00e1nimo del Se\u00f1or. Esta mujer an\u00f3nima, destinada quiz\u00e1 por esto a representar a todo el universo femenino que a lo largo de los siglos no tendr\u00e1 voz y sufrir\u00e1 violencia, inaugur\u00f3 la significativa presencia de las mujeres que participan en el momento culminante de la vida de Cristo: su crucifixi\u00f3n, muerte y sepultura, y su aparici\u00f3n como Resucitado. Las mujeres, tan a menudo discriminadas y mantenidas al margen de los puestos de responsabilidad, en las p\u00e1ginas de los Evangelios son, en cambio, protagonistas en la historia de la revelaci\u00f3n. Y es elocuente la expresi\u00f3n final de Jes\u00fas, que asoci\u00f3 a esta mujer a la gran misi\u00f3n evangelizadora: \u00abLes aseguro que, para honrar su memoria, en cualquier parte del mundo donde se proclame la Buena Noticia se contar\u00e1 lo que ella acaba de hacer conmigo\u00bb (Mc&nbsp;14,9). 2. Esta fuerte \u201cempat\u00eda\u201d entre Jes\u00fas y la mujer, y el modo en que \u00c9l interpret\u00f3 su unci\u00f3n, en contraste con la visi\u00f3n escandalizada de Judas y de los otros, abre un camino fecundo de reflexi\u00f3n sobre el v\u00ednculo inseparable que hay entre Jes\u00fas, los pobres y el anuncio del Evangelio. El rostro de Dios que \u00c9l revela, de hecho, es el de un Padre para los pobres y cercano a los pobres. Toda la obra de Jes\u00fas afirma que la pobreza no es fruto de la fatalidad, sino un signo concreto de su presencia entre nosotros. No lo encontramos cuando y donde quisi\u00e9ramos, sino que lo reconocemos en la vida de los pobres, en su sufrimiento e indigencia, en las condiciones a veces inhumanas en las que se ven obligados a vivir. No me canso de repetir que los pobres son verdaderos evangelizadores porque fueron los primeros en ser evangelizados y llamados a compartir la bienaventuranza del Se\u00f1or y su Reino (cf.&nbsp;Mt&nbsp;5,3). Los pobres&nbsp;de cualquier condici\u00f3n y de cualquier latitud&nbsp;nos evangelizan, porque nos permiten redescubrir de manera siempre nueva los rasgos m\u00e1s genuinos del rostro del Padre. \u00abEllos tienen mucho que ense\u00f1arnos. Adem\u00e1s de participar del&nbsp;sensus fidei, en sus propios dolores conocen al Cristo sufriente. Es necesario que todos nos dejemos evangelizar por ellos. La nueva evangelizaci\u00f3n es una invitaci\u00f3n a reconocer la fuerza salv\u00edfica de sus vidas y a ponerlos en el centro del camino de la Iglesia. Estamos llamados a descubrir a Cristo en ellos, a prestarles nuestra voz en sus causas, pero tambi\u00e9n a ser sus amigos, a escucharlos, a interpretarlos y a recoger la misteriosa sabidur\u00eda que Dios quiere comunicarnos a trav\u00e9s de ellos. Nuestro compromiso no consiste exclusivamente en acciones o en programas de promoci\u00f3n y asistencia; lo que el Esp\u00edritu moviliza no es un desborde activista, sino ante todo una&nbsp;atenci\u00f3n&nbsp;puesta en el otro \u201cconsider\u00e1ndolo como uno consigo\u201d. Esta atenci\u00f3n amante es el inicio de una verdadera preocupaci\u00f3n por su persona, a partir de la cual deseo buscar efectivamente su bien\u00bb (Exhort. ap.&nbsp;Evangelii gaudium, 198-199). 3. Jes\u00fas no s\u00f3lo est\u00e1 de parte de los pobres, sino que&nbsp;comparte con ellos&nbsp;la misma suerte. Esta es una importante lecci\u00f3n tambi\u00e9n para sus disc\u00edpulos de todos los tiempos. Sus palabras \u00aba los pobres los tienen siempre con ustedes\u00bb tambi\u00e9n indican que su presencia en medio de nosotros es constante, pero que no debe conducirnos a un acostumbramiento que se convierta en indiferencia, sino a involucrarnos en un compartir la vida que no admite delegaciones. Los pobres no son personas \u201cexternas\u201d a la comunidad, sino hermanos y hermanas con los cuales compartir el sufrimiento para aliviar su malestar"}