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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Parroquia Matriz de San Agust&#xED;n</provider_name><provider_url>https://parroquiasanagustin.org</provider_url><author_name>admin</author_name><author_url>https://parroquiasanagustin.org/index.php/author/admin/</author_url><title>Mensaje Navide&#xF1;o de nuestro Obispo - Parroquia Matriz de San Agust&#xED;n</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="rpdS6vaXHH"&gt;&lt;a href="https://parroquiasanagustin.org/index.php/2021/12/22/mensaje-navideno-de-nuestro-obispo/"&gt;Mensaje Navide&#xF1;o de nuestro Obispo&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://parroquiasanagustin.org/index.php/2021/12/22/mensaje-navideno-de-nuestro-obispo/embed/#?secret=rpdS6vaXHH" width="600" height="338" title="&#xAB;Mensaje Navide&#xF1;o de nuestro Obispo&#xBB; &#x2014; Parroquia Matriz de San Agust&#xED;n" data-secret="rpdS6vaXHH" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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El Ni&#xF1;o nacido en Bel&#xE9;n, hace dos mil a&#xF1;os, vuelve a proclamar su mensaje de esperanza para la humanidad, y ese anuncio, escuchado en el coraz&#xF3;n, en los &#xE1;mbitos m&#xE1;s silenciosos del alma, nos inunda de luz nueva y nos invita a la alegr&#xED;a, a cantar con los &#xE1;ngeles de Bel&#xE9;n un eterno villancico. La Navidad nos habla de familia. La familia es necesaria. Quien al nacer prescindi&#xF3; de todos los lujos, no prescinde de un padre y de una madre. En este a&#xF1;o de la&#xA0;&#x201C;Familia Amoris Laetitia&#x201D;&#xA0;es bueno recordar que Jes&#xFA;s quiso nacer de la Virgen Mar&#xED;a y vivir en el seno de una familia puesta bajo la custodia de Jos&#xE9;, para ser solidario con nuestra condici&#xF3;n humana. La Navidad nos invita a estrechar los lazos con nuestras familias, compartiendo con ellos la alegr&#xED;a que nos inunda estos d&#xED;as. Es hermoso vivir la Navidad con los familiares y amigos, haciendo part&#xED;cipes a los m&#xE1;s peque&#xF1;os del mensaje de la Navidad. Vale la pena que pensemos c&#xF3;mo podr&#xED;amos hacer que Jes&#xFA;s sea el centro tambi&#xE9;n en nuestras celebraciones familiares. Navidad es el &#x201C;salto&#x201D; de Dios de lo divino a lo humano sin dejar de ser lo primero (cfr. Flp 2, 6 &#x2013; 11), que se ha pasado a nuestro bando, es uno de nosotros. &#xC9;l ya no est&#xE1; lejos. No es desconocido. Al nacer en la tierra quiere hacerse compa&#xF1;ero de viaje de cada uno de nosotros. En el establo de Bel&#xE9;n el cielo y la tierra se tocan. El cielo ha venido a la tierra y hace saltar de gozo a los &#xE1;ngeles que cantan de alegr&#xED;a porque lo alto y lo bajo, cielo y tierra, se encuentran nuevamente unidos; porque el hombre se ha unido nuevamente a Dios. La tierra ha quedado restablecida y es posible ahora, como recogen los Padres de la Iglesia, que los hombres y los &#xE1;ngeles canten juntos el canto de alabanza al Se&#xF1;or de toda la creaci&#xF3;n. Nos llena de asombro tanta cercan&#xED;a de Dios, tanta ternura, tanto amor. Ahora podemos afirmar que no estamos solos porque Dios est&#xE1; con nosotros y sigue estando cerca de nosotros, incluso cuando nosotros nos olvidamos de &#xE9;l. Dios va a nacer en un establo entre pa&#xF1;ales, sin lujos y sin comodidades. Tambi&#xE9;n nosotros somos &#x201C;el establo donde nace Dios&#x201D;.&nbsp; Un establo suele oler mal,&nbsp; hay esti&#xE9;rcol mezclado con paja y heno. Esa es una imagen simb&#xF3;lica de nuestro interior. Nuestro coraz&#xF3;n a menudo es como un establo lleno de miserias, rencores, agresividades y complejos. Pero Dios no desecha la suciedad de nuestro establo, &#xC9;l quiere entrar en nosotros y cuando le abrimos la puerta de nuestra vida, lo llena todo de luz y de belleza. Jes&#xFA;s quiere hacerlo todo nuevo en nosotros. Vivir la Navidad es acoger a Dios y a los hombres. El pesebre manifiesta la l&#xF3;gica divina, que no se centra en las ambiciones ni en los privilegios, sino que es la gram&#xE1;tica de la cercan&#xED;a, del encuentro y de la proximidad. Navidad es, por tanto,&nbsp; convertirse en constructores de un futuro, anteponiendo el bien com&#xFA;n a los particularismos ego&#xED;stas. Jes&#xFA;s ha establecido la casa com&#xFA;n y nos pide que la convirtamos en una casa acogedora para todos. De ah&#xED; deriva el compromiso del cuidado y respeto de la creaci&#xF3;n y la necesidad de superar&nbsp; los prejuicios, derribar las barreras y eliminar las divisiones que enfrentan a las personas y a los pueblos, para construir juntos un mundo de justicia y de paz. Navidad es, tambi&#xE9;n, la fiesta de los pobres&nbsp;Dios nace pobre. Jes&#xFA;s nace en una cueva y lo colocan en un pesebre, donde comen los animales. Viene al mundo en un establo, envuelto entre pa&#xF1;ales, sin lujos, sin comodidades. Naci&#xF3; como nacen hoy muchos inmigrantes, como nacen los hijos de mujeres en campos de refugiados&#x2026; y as&#xED; nos ense&#xF1;a que en este mundo donde &#xC9;l puso su&nbsp;&#x201C;tienda&#x201D;, nadie es extranjero. Aunque en este mundo todos estamos de paso, es precisamente Jes&#xFA;s quien nos hace sentir como en casa en esta tierra santificada por su presencia y quiere que la convirtamos en un hogar acogedor para todos. No olvidemos que, al poco de nacer, tambi&#xE9;n Jes&#xFA;s se hace inmigrante y tiene que huir a Egipto junto con Jos&#xE9; y Mar&#xED;a. Si Jes&#xFA;s fue acogido en tierra extranjera, tambi&#xE9;n nosotros hemos de acoger a los que vienen de fuera, aprendiendo a superar cada vez m&#xE1;s los recelos y los prejuicios que dividen o, peor a&#xFA;n, enfrentan a las personas y a los pueblos, para construir juntos un mundo de justicia y de paz. La profunda solidaridad que este Ni&#xF1;o ha establecido con su nacimiento, nos hace salir al encuentro del que no tiene, llev&#xE1;ndonos a compartir lo que tenemos no s&#xF3;lo lo material, sino tambi&#xE9;n lo espiritual. Esto nos lleva a tener un recuerdo especial en estas Navidades con los palmeros que lo han perdido todo, con los inmigrantes que han tenido que dejar sus hogares, con los enfermos de COVID y todos los que sufren la crisis de esta pandemia. Pero tambi&#xE9;n por todos aquellos que se encuentran solos o han perdido el sentido a su vida, los pobres de esperanza y los faltos de fe. En nuestra felicitaci&#xF3;n navide&#xF1;a no podemos olvidar y llevar hasta el Portal de la Eucarist&#xED;a, a quienes m&#xE1;s sufren en nuestro mundo cercano y lejano, a los que deambulan por nuestras calles arrastrando el dolor que sufren solos y a los que, en otras</description></oembed>
